La Pregunta de los CEOs: Si no Delego, ¿Cuántos Minutos Estratégicos y sus Consecuentes Resultados Quemo por Día?
Concepto.
Si estás atascada/o en las tareas que cualquier empleado puede hacer, no sos empresaria/o: sos un/a empleada/o costosa/o de tu propio negocio.
Una ignorancia jodida en los negocios no es la falta de respuestas, sino la arrogancia de creer que debés poseerlas todas y ejecutarlas personalmente.
Rodearte de personas inteligentes (y delegarles) no es un signo de debilidad gerencial, sino la prueba irrefutable de que valorás tu tiempo y tu mente por encima de tu EGO (El Gran Oponente).
Al externalizar la experticia y la ejecución, liberás el activo más raro y potente: tu capacidad de enfocarte en las "tareas más importantes", que es el trabajo de pensar.
Este post fue inspirado en FORD y la reflexión que se le atribuye:
“Pensar, es el trabajo más duro que existe. Es por eso que muy pocas personas lo realizan”
Desplegá Tu Potencial: Del Concepto a la Acción:
Identificá al "enemigo":
Abrí tu agenda o lista de tareas y señalá la única tarea operativa que consumió más de tu tiempo esta semana y que podría ser resuelta por una persona o herramienta que no seas vos.
Actuá con audacia:
Asigná esa tarea inmediatamente a la mente más brillante que tengas a tu disposición. Si no la tenés, invertí 30 minutos en buscarla o en configurar una herramienta de automatización.
Hacé tu verdadero trabajo:
Una vez delegada, dedicá el tiempo liberado exclusivamente a una tarea de alto nivel que sólo vos puedas hacer: planificar una estrategia de crecimiento, diseñar una solución a un problema estructural, o anticipar el próximo movimiento del mercado. Hoy, tu única prioridad innegociable es pensar.