¿Harta/o de Hacerlo Todo? Por Qué Dividir Tareas te está Hundiendo y Cómo Diseñar Roles te Salva.

 
No se trata de dividir tareas, en el Blog del Ecosistema Hijas GERENTES, por Mario Fabián GALLART.
 

¿Sentís que estás atrapada/o en el día a día? Sos la/el director/a, el vendedor/a, el contador/a... y por eso tu Empresa o Negocio NO crece. ¡Estás, literalmente, concentrando aquello que te sofoca!

La frustración del dueño que lo hace todo es el síntoma de un error estratégico profundo. Te ponés el traje de superhéroe y, sin querer, te convertís en el cuello de botella unipersonal que impide el crecimiento de la Empresa.

Diagnóstico del Problema: El Error de la "División del Trabajo".

Cuando en consulta las personas preguntan por repartir o delegar trabajos, en gran medida se refiere a la "División del Trabajo" de los Principios de Fayol. Y aquí está el error: no se trata de dividir tareas, se trata de DISEÑAR ROLES.

Un fundador que sólo divide tareas, se queda con la responsabilidad, que bien sabés que es indelegable, y delega sólo ejecuciones. En ese modelo, la decisión crítica siempre vuelve a tu escritorio. Eso, fundamentalmente, no es gerenciar.

Para liberarte y enfocarte en la estrategia y la visión de trascendencia o legado, tenés que cambiar este enfoque.

El Plan de Liberación: 3 Pilares para Enfocarte en la Estrategia.

Para liberar al fundador de tareas operativas y enfocarlo en la visión de legado, hay 3 pasos clave que tenés que implementar ahora mismo:

  1. Definí los Roles Funcionales Esenciales:

    Primero, olvidate de la lista de actividades. Definí los 3 a 6 Roles principales esenciales de tu negocio para materializar tu sueño empresarial.

    Estos Roles Funcionales deben representar los Objetivos funcionales específicos de tu negocio (por ejemplo, Comercialización, Producción, Económico Financiero).


  2. Asigná Propósito, Misión y Resultados Clave:

    A cada uno de estos roles, asignales un Propósito, una Misión y sus 3 a 5 Resultados Esperados Clave. La vital está en enfocarse en los resultados que tienen que lograr, no en la lista de tareas que tienen que hacer.


  3. Delegá Autoridad (Junto con el Rol): Entendé que delegar de verdad es transferir Autoridad junto con la asignación del rol. Si retenés la decisión, seguís siendo el cuello de botella. Debés dar al rol la autonomía para tomar las decisiones que impactan directamente en tus Resultados Esperados Clave.


Cuando tenés roles claros, el equipo sabe qué tiene que lograr, no sólo qué tiene que hacer. Y eso, simultáneamente te ubica a vos como el/la mentor/a estratégico/a.

Ahora, decime:

Vos ¿Qué obstáculo estás encontrando para soltar el mando hoy?


 

Si preferís la versión multimedial, mirá el Short Completo, donde en un par de minutos por qué dividir tareas te está deteniendo y cómo empezar a diseñar roles delegables.

 

Suscriptores PRO y ULTRA acceso a la Lección 1 - “División del trabajo en Roles Funcionales”, del Curso “Ejecutables de Principios de Administración”, con descargable.

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