De la Complejidad al Dominio: El secreto de FEYNMAN para negociaciones imparables y una administración eficaz.
Concepto.
Dominar no reside en la complejidad, sino en la claridad. Según la Teoría de Richard FEYNMAN, la clave para una comprensión rica y profunda de cualquier disciplina es dejar de lado toda complejidad innecesaria e identificar la esencia. Cuando podés reducir un concepto a su forma más pura, estás lista/o para dominarlo y en Administración eso conforma la base sobre la que fundar una eficaz delegación e innumerables negociaciones.
Así, la obligación de enseñar es el motor del progreso. Los grandes oradores, autores e intelectuales se rigen por esta ley fundamental: han dominado tanto el conocimiento como la forma de presentarlo.
Desplegá tu Potencial: Del Concepto a la Acción.
Si aspirás a progresar y refinar tus capacidades de liderazgo y conocimiento, el camino es simple. Tu ruta hacia el dominio:
Aprendé: Adquirí el conocimiento.
Enseñaselo a un niño: La máxima simplificación garantiza que has asimilado la esencia.
Compartilo: Cumplí con la obligación de enseñar para dominar la presentación del conocimiento.
Revisar/Refinar: Sé consciente y utilizá las opiniones de los demás para pulir tus capacidades. Esto te llevará a dominar la materia.
El dominio llega cuando transformás lo complejo en lo fundamentalmente simple.